Saludos. De nuevo estamos aquí
con un tema complejo y lleno de conceptos. Se preguntarán por qué puse entre
comillas la palabra “felices”. Bueno, porque como imagino cada uno de nosotros
sabe, las relaciones felices son casi una utopía en estos tiempos modernos en
los que vivimos.
No estoy negando que existan
relaciones de pareja felices y estables, si fuera así no estaría escribiendo
estas líneas.
Hay muchos pre conceptos,
creencias y juicios sobre las relaciones interpersonales, ¿quién en la vida no
ha llevado una decepción?, o ¿quién luego de conseguir estar con la pareja
“ideal” se encuentra al tiempo de la relación con situaciones difíciles de
sobrellevar? o ¿quién no le ha pasado que luego de años en una relación se
percata que esa persona no era la correcta? Si seguimos la lista sería
interminable.
Espero que seas de esos pocos
“afortunados” que nunca han tenido un problema de pareja y que tu relación sea
armoniosa y satisfactoria Para los que aún
no saben cómo lograrlo les pido sigan leyendo, quizás en este texto encuentren
algunas respuestas que ayuden.
¿Una historia de amor?
Podría hacer una lista de
millones de ítems para tener una relación sana: las señales a las que debes
estar atento(a) para “saber” si vas por buen camino en una relación, tips y
algunos otros detalles, pero no es mi intención especifica con este texto. Si
te interesa abordar este tipo de conocimiento te invito a que visites el enlace
que se encuentra abajo y así llenarte de
sabiduría cibernética sobre las relaciones de pareja:
https://www.ryapsicologos.net/relaciones-pareja-sanas-9-características/
Ahora, si lo que realmente
quieres es llegar al fondo de todo y saber ¿por qué? Y ¿cómo? Te invito a que
sigas leyendo.
Una vez fui a un consejero
matrimonial, era muy joven, aún lo recuerdo, y también recuerdo que este
consejero nunca se había casado y nos daba consejos sobre relaciones, hijos, y
la vida en pareja en general. En ese momento pensé: ¿Qué demonios sabe este
sobre el tema?, la respuesta vino a mí un poco después, con el respeto que
merecen los consejeros matrimoniales, sus consejo no sirvieron de mucho.
Mi intención no es criticar
sino permitir que sientas que quien te escribe ya ha pasado por eso. Ahora, no
hablaré de mi experiencia, seria arrogante y hasta poco ético. Quiero hablarte
de la realidad, de los hechos a nivel psicológico y humanista, mezclado como es
obvio con experiencias clínicas, que te lleven a ser condenadamente feliz en
una relación..
¿Capté tu atención? ¡Qué bueno!
Algo muy importante, que quiero que sepas es esto: “Las
relaciones de pareja no están diseñadas para hacerte feliz”
Al menos no todo el tiempo…
¿A qué me refiero? Creemos que cuando al fin, logremos estar con
esa persona, cuando vivamos juntos, cuando seamos pareja formal, cuando nos
casemos, cuando tengamos casa, hijos, etc. etc. seré (seremos) felices como
perdices, tal como diría el cuento de hadas: “Y vivieron felices para siempre “
Bueno, no es exactamente un cuento de hadas la
relación ¿verdad?
Muchas veces cuando conocemos a
alguien con la que sentimos estabilidad, amor, cercanía, empatía, y todas esas
cosas que generalmente se sienten en el noviazgo, queremos pronto muy pronto o
bien casarnos, vivir juntos, hacer vida juntos. Hay una especie de urgencia,
pero en realidad esta urgencia puede ser una trampa ¿por qué?
Sentimos que si no nos
apresuramos esa mujer u hombre puede irse, puede venir otra persona a quitarnos
nuestro tesoro, y esa es la forma en que nuestra mente se asegura de obtener y
quedarse con el tan ansiado premio….
¡Aquí comienza la trampa del ego!
¡Miedo! Eso define muchas relaciones. El miedo es el ego
camuflado de amor. Te lo explico.
Cuando estamos en una relación
con alguien, generalmente tenemos muchas creencias, y conceptos de cómo debe
ser una relación perfecta, cómo debe el otro actuar o comportarse, que decir,
como reaccionar, incluso hasta que comer.
Hay muchas expectativas,
esperas de esa persona cosas y ansias verlas cumplidas. Por otro lado demandas
cosas también, en este ámbito déjame poner ejemplos para que me entiendas
mejor:
·
¡Amor! Tu para mi eres la felicidad, sin ti seria la
persona más triste del mundo.
·
¡Cielo! Sin tu apoyo no puedo hacer esto o aquello.
·
¡Cielo! Te necesito, para estar
completo.
Etc., etc. etc.
¿Tienes la idea?
En esas bellas frases, se
esconde una gran trampa, y es, que le estamos diciendo a la otra persona, que
ella o el son 100% responsables del nosotros, le estamos poniendo una carga tan
pesada, que te aseguro, no podrá soportar. Todo esto es hecho por supuesto de
manera inconsciente.
Lo que sucede es que cuando
estas polaridades se encuentran y viven en pareja, alguno de los dos siempre va
a poner más y más carga inconsciente, más exigencias, hasta que la cuerda se
rompa…
¡Eso no es amor! Eso es acondicionamiento.
¿Felicidad o proceso de vida?
Te conté que las relaciones de
pareja no siempre están diseñadas para ser felices. Existe algo que se llama
proceso de vida. Tu proceso de vida está determinado por ti mismo, no como
individuo sino como mente. A lo largo de
la vida, vamos experimentando sucesos, emociones, situaciones, procesos,
necesarios todos para nuestro crecimiento interno.
En ese proceso de vida, conocemos personas, nos
relacionamos, experimentamos pérdidas, ganancias, triunfos, fracasos, todos
ellos necesarios y justos.
Algunas veces nos tocan
procesos fuertes que si no los superamos, pues tenemos que repetirlos una y
otra vez hasta que lo superemos “la prueba”. Así que una relación podría estar
en nuestra vida solo para que enfrentemos aquello que no queremos ver y que sin
esa relación seria imposible de sanar.
Un ejemplo clásico, podría ser
la niña que vive violencia doméstica en su casa, padre alcohólico, o similar y
de adulta resulta que su esposo o pareja también toma y ella puede verlo como
su padre personificado.. Es obvio que este ejemplo es extremo, y no sucede
exactamente así, pero es válido para ilustrar a que me refiero.
Entonces, ¿no tengo escape?
¡Claro que sí!
Existen además los niveles de
consciencia, recuerda, se aprende por dolor o por consciencia ¿cual prefieres?
Crees que ¿es casualidad que
llegue a tu vida esa persona(s) específica? ¿Qué estés viviendo exactamente lo
que estás viviendo?
¡La casualidad no existe! Tu relación de pareja si es que tienes una, está
determinada por el nivel de consciencia que posees y aún con una consciencia
alta puedes estar viviendo una situación que a simple vista no sea amorosa.
¡Vamos bien!
¿Quiere decir que si vivo un
infierno debo quedarme ahí porque es mi proceso de vida? ¡No!
No, absolutamente no, sin
embargo, es importante que te quede claro, esto: si no resuelves o cierras
círculos con tu situación actual, aunque salgas de tu pareja, una situación
nueva vendrá, muy parecida, en una cara y piel distinta, tarde o temprano
tendrás que enfrentarla, sino pues podrías tender a repetir una y otra vez
experiencias similares hasta que te rindas y entiendas que el problema no está
en el otro, está en ti.
¡El perdón es la clave para colapsar procesos
de vida!
No te asustes, no me refiero al
perdón religioso, o decirle al otro “te perdono por lo que me hiciste” no es
eso.
De hecho no lo hagas, si asumes
que el otro te hizo daño y tú le dices que lo perdonas, bueno, te espera una
buena pelea o al menos una cara de
sarcasmo.
El perdón en este contexto se
refiere a hacerte consciente de que estas atrapado(a) en tus propios juicios y
conceptos, una vez que seas lo suficientemente valiente y honesto(a) para
admitir que el problema está en ti, ya estarás perdonando.
De esta forma si te haces responsable de lo que estás viviendo, estarás perdonando…
Cuando dejes de culpar a tu
pareja de cómo te sientes por algo que ella o el hizo, estarás perdonando.
Luego
puedes “decidir” si seguir o salir de ahí. Pero primero perdona.
En realidad el perdón se refiere a despertar a la
consciencia. Claro que hay adicciones, de las cuales no somos conscientes.
Muchas veces somos adictos al sufrimiento, pues nuestra mente lo interpreta
como que siendo la victima el mundo se compadecerá de nosotros.
Sé consciente de que no eres consciente de nada
Es un buen comienzo y deja de culpar al otro por tu
proceso de vida.
Una vez que seas consciente, serás
libre ¿por qué? Pues habrás perdonado, perdonado tu proceso, tu pasado, tu mala
suerte, tú forma de vivir, tus parejas pasadas, todo y comenzaras a vivir
realmente libre.
Ahora, ¿existe tal cosa como relación “feliz” de pareja?
Si, existe, pero sólo cuando
ambos han alcanzado un grado de madurez y despertar de la consciencia, cuando
ya no culpamos al otro por nada, cuando nos hacemos 100% responsables de
nuestras emociones y sentimientos, en ese momento comenzaremos a vivir una
relación feliz, pues como individuo puedo ser feliz independientemente de lo
que otro haga, piense o diga.
Pero, si me hago consciente, mi pareja ¿cambiará?
¡No! nadie cambia por que tu
cambies, solo que ya o no te importara o simplemente esa persona al ver tu cambio
decida cambiar o se aleje. Pero siempre que tú cambies, llegarán a ti nuevas
experiencias, gente acorde a tu nuevo nivel de consciencia.
¡Tu pareja solo refleja lo que hay en ti!
Tu pareja es un espejo, un
espejos tiene la única función de reflejar. Si vez desarmonía, pues busca
dentro de ti eso y comienza a ser consciente y a sanar; si por el contrario ves
armonía, paz y amor en tu pareja, pues, eso también está en ti… Los espejos no
atacan solo reflejan…
Recuerda, nada ni nadie puede
hacerte feliz. La felicidad que aparentemente te da una pareja o persona está
íntimamente relacionada con la felicidad y paz que tú eres y que reflejas en
esa persona.
Espero que estas líneas te
sirvan para ir despertando la consciencia en ti y que tu vida sea en todos los
aspectos una experiencia enriquecedora y llena de situaciones maravillosas que
te hagan crecer internamente cada día más y más para que seas completamente
libre!

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